Guía NO+ABUSO para personas con discapacidad intelectual

Las personas con discapacidad intelectual son mucho más vulnerables a sufrir diferentes tipos de abuso (Fyson y Cromby, 2010; Sullivan y Knutson, 2000; Westcott y Jones, 1999). Según diferentes investigaciones, la prevalencia de los abusos sufridos por las personas con DI es superior a las personas sin DI (Brown, Stein y Turk, 1995; Horner-Johnson y Drum, 2006; McCarthy y Thompson, 1997; Sobsey, 1994). Verdugo, Bermejo y Fuertes (1993, 1995), en su estudio sobre la prevalencia del maltrato, apuntan a que las personas con DI sufren estadísticamente un mayor número de abusos que el resto de la población. Hay una serie de factores dependientes del contexto y dependientes de la discapacidad, que hacen que esta vulnerabilidad sea mayor. Entre otros, la falta de educación sexual, la escasa asertividad y las pocas ocasiones que han tenido para decidir por sí mismos, una escasa noción de intimidad y pudor (debido a que las personas con discapacidad intelectual suelen crecer en contextos y ambientes en los que es necesaria una supervisión constante de su vida, donde cuentan con escasos espacios privados sin presencia de otras personas), y a menudo, también dificultades para diferenciar lo bueno de lo malo como consecuencia de la interrelación entre la mayor deseabilidad social, la menor asertividad y el mayor riesgo a la sumisión junto con la falta de educación afectivo-sexual que hemos mencionado.

Por todo ello, es necesario que se haga un trabajo con las personas con discapacidad intelectual en el que se clarifiquen conceptos como qué es un abuso, cómo actuar si se vive una situación de maltrato, con qué recursos especializados pueden contar, y sus derechos, incluyendo la denuncia.

Desde la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual con el apoyo del Grupo de Derechos ambos de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce, se ha publicado una guía llamada “Guía No+Abuso para personas con discapacidad intelectual”. En ella quedan recogidos, en un lenguaje adecuado y comprensible, todos los elementos mencionados, incluyendo qué es denunciar, qué es un procedimiento judicial, sus fases y los elementos y los agentes que intervienen en él. Es una herramienta que se puede utilizar en centros escolares y también con personas adultas, y tanto en el trabajo de prevención como para contar las opciones y derechos de la persona que ha sufrido una situación maltrato. También es un material apto para la formación de los profesionales que trabajan con personas con discapacidad intelectual o alumnado con necesidades educativas especiales que, en la mayoría de los casos, desconocen los elementos del procedimiento judicial y del acompañamiento que sería adecuado en estos casos.

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